Hay que lavar nuestras alas
para que el tiempo no las deshaga
y no terminen regadas sin olor
en cualquier callejón
donde nunca nadie pasa.
Cuidarlas como nada
para que su vuelo salga del corazón
Y si han de volar solas
si he de volver a ser lo que era
Prefiero que sea ahora, sin aviso, sin espera
Aquí donde no hay testigos
Donde solo el viento agrieta el silencio
Donde es más fácil decir a dios.
1 comment:
Si mi risa remediara la muerte de mi alma no me acomplejaria. Pero me niego a pensar que sea esto asi, sucumbe en un sumidero de la montaña mas fresca de Utuado llena de cemento. Y donde sigue mi alma mi risa escasea por los montes y mi lengua recorre las costas crudas de la espuma de la muerte.
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